Parece que estamos más cerca que nunca de que llegue al mercado lo que podría denominarse como la nueva ‘lente inteligente’. Quien está detrás de esta gran revolución tecnológica es la empresa Mojo Vision: su último prototipo funcional acerca al mundo un producto final que mejorará la calidad de vida de millones de personas.

Las funciones de esta nueva lente de contacto inteligente de realidad aumentada, que radican en ayudar al usuario a la realización de sus tareas diarias, son posibles gracias a la tecnología creada por la compañía estadounidense: en el centro de la lente hay implementado un procesador Arm M0 y una pantalla Micro LED con 14,000 pixeles/pulgadas.

Lo más asombroso de la lente Mojo es que la integración de todo lo anterior, que permitirá realizar acciones tan variopintas como la visualización de una brújula para orientarse o incluso leer en un telepromter cualquier texto, no afecta en nada a que el prototipo final tenga las mismas dimensiones de cualquier lentilla media: es de solo 0,05 milímetros con un tamaño de pixel de 1,8 micras.

Al principio nos parecerá extraño ordenar acciones con el movimiento de los ojos, pero  esta es su gran novedad junto a gráficos AR útiles que integra: la lente Mojo implementa, aunque no son visibles, un acelerómetro, un magnetómetro y un giroscopio para conseguir dos importantes objetivos: el control de la interfaz de manera ocular y que la realidad aumentada permanezca siempre visible incluso cuando se pestañee o se hagan movimientos naturales con los ojos.

La nueva lente mojo vs. gafas AV

La estética y la sencillez son los dos principales aspectos que marcan la diferencia. Las gafas inteligentes que ya a día de hoy se comercializan en establecimientos de últimas tecnologías son demasiado grandes y complejas: en el caso de Nreal Air o Stories les dan una apariencia de gafas de sol para combatir este aspecto nada agradable.

Con el nuevo prototipo presentado por Mojo Visión, este problema desaparece por completo: la nueva lente inteligente solo necesita para su óptimo funcionamiento un pequeño y disimulado accesorio que se pone alrededor del cuello, a modo de collar. Este aparato a prueba de golpes y de minúsculas dimensiones es también vital para esta nueva tecnología ocular, pues integra GPU, un procesador y radio de 5 GHz para la recepción y envío de datos desde y hacia el dispositivo colocado en el ojo.

En cualquier caso, Mojo Visión es consciente de lo mucho que tiene que mejorar el prototipo: aunque la lente con microprocesador sea más cómoda que las gafas AV, es muy posible que el gran consumidor no reciba con agrado la obligación de tener que llevar siempre este collar por pequeño que sea y que además no se sabe todavía con total seguridad cómo de caliente se puede llegar a poner.

Así lo expresa abiertamente el director ejecutivo de la compañía, Drew Perkins, en su blog personal, «Gracias a este gran avance, contamos con una óptima plataforma de pruebas que nos ayuda a refinar y construir Mojo Lens para que finalmente su produzca su aprobación comercial (…) para lograrlo, realizaremos varios estudios clínicos para probar las capacidades y proporcionar comentarios sobre el software y las aplicaciones».

Por tanto, aunque una gran parte de la sociedad está deseosa de poder usar tecnologías tan futuristas como esta, parece que habrá que esperar al menos unos diez años para que la lente inteligente de Mojo Vision sea una realidad en la calle. Y llegado ese momento, según Perkins el mundo cambiará: los atletas le sacarán la máxima productividad en sus entrenamientos de alta intensidad o, por ejemplo, cualquier usuario podrá usarla para solicitar un Uber o un Cabify.

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Autor: Sergio Delgado