El Gobierno de Francia ha comenzado hace unos meses a utilizar Inteligencia Artificial para localizar piscinas que no están declaradas. Lo ha hecho, según Le Parisien, a partir del análisis mediante machine learning de fotos aéreas, y para ello ha contado con la ayuda de Capgemini y Google.

En Francia, los impuestos de vivienda se calculan con base en el valor de renta de una propiedad. Las piscinas y otras instalaciones en una vivienda hacen que su valor suba, lo que hace que sus propietarios no estén declarando que las tienen, con el objetivo de pagar varios cientos de euros menos de impuestos. Por eso, las autoridades del país se han puesto manos a la obra con el objetivo de subir la recaudación, y de hecho ya han conseguido ingresar casi 10 millones de euros más en impuestos adicionales por piscinas en propiedades.

El proyecto para localizar las piscinas comenzó el pasado mes de octubre, cuando Capgemini y Google empezaron a analizar fotos aéreas disponibles públicamente y que tomó el Instituto nacional de información geográfica y forestal de Francia. Se está utilizando un software especial, dotado de Inteligencia Artificial, para la identificación de piscinas, y su información se cruza con los registros de propiedad y de impuestos nacionales.

No obstante, dado que el proyecto tiene un alcance limitado, hasta ahora solo ha analizado fotos de nueve de los 96 departamentos metropolitanos de Francia. Pero incluso con estas limitaciones de alcance, ya han descubierto nada menos que 20.356 piscinas que no estaban declaradas, según la oficina de impuestos francesa, la Dirección general de finanzas públicas (DGFiP).

Se estima que en 2020 había unas 3,2 millones de piscinas privadas en Francia, pero su construcción ha subido desde que más gente ha empezado a trabajar desde casa por el COVID-19, y también por el alza de las temperaturas de verano en Europa. Mientras tanto, la DGFiP ya tiene planes para expandir el uso de la herramienta de identificación de piscinas a la totalidad de Francia metropolitana, excepto las islas, lo que le podría aportar otros 40 millones de euros en impuestos.

Algunos informes realizados en las primeras etapas del uso del software señalaron que tenía una tasa de error inusualmente alta: un 30%. Además, estos informes señalaban que el software confundía otros elementos arquitectónicos, como las instalaciones de paneles solares, con piscinas. Ahora, la DGFiP asegura que ya ha solucionado estos problemas, y están estudiando la posibilidad de expandir el uso del software para detectar otras mejoras a viviendas que están sujetas a impuestos y no se han declarado, como ampliaciones y construcciones anejas de gran tamaño.

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Autor: Celia Valdeolmillos