Es un logro histórico, AMD ha conseguido superar con los procesadores EPYC la cuota de mercado máxima que alcanzaron en su momento los procesadores Opteron, una de las mejores generaciones que la compañía de Sunnyvale lanzó en el mercado profesional, y que también tuvo una cierta adopción en el mercado de consumo general por parte de algunos usuarios entusiastas.

La serie Opteron de AMD fue la línea más rica, variada y longeva que la compañía de Sunnyvale ha mantenido nunca en el sector profesional. Para que os hagáis una idea de por qué digo esto basta con recordar que dicha familia debutó con la arquitectura AMD K8, la misma que vimos en los Athlon 64, y fueron los primeros de su clase en utilizar las instrucciones AMD64 (64 bits). En los años posteriores, la familia Opteron estuvo formada por chips basados en la arquitectura AMD K10, y también en Bulldozer, Piledriver y Jaguar.

Fue precisamente la decadencia de la arquitectura Bulldozer la que llevó a AMD a dar carpetazo a la serie Opteron. Con el lanzamiento de la arquitectura Zen llegaron los AMD EPYC, sucesores espirituales de los Opteron, y configurados con hasta 32 núcleos y 64 hilos. EPYC Naples fue todo un éxito, y sentó las bases de una arquitectura modular que maduró en EPYC Rome, basados en Zen 2 y equipados con hasta 64 núcleos y 128 hilos, y alcanzó su punto álgido con EPYC Milan, que utiliza la arquitectura Zen 3 y capaces de ofrecer una importante mejora de rendimiento monohilo.

Los procesadores EPYC de AMD han sido todo un éxito. La apuesta de AMD por un diseño modular acabó funcionando en todos los frentes, ya que no solo le permitió fabricar chips con una mayor cantidad de núcleos e hilos, sino que también hizo posible simplificar su diseño, abaratar su traslado a la oblea y mejorar notablemente la eficiencia.

Para entender mejor ese éxito solo tenemos que echar un vistazo a los números. AMD se había marcado el objetivo de conseguir  un 10% de cuota de mercado en el sector profesional en 2020, y también querían superar el máximo del 26% que lograron precisamente con su familia Opteron. Pues bien, cinco años después del debut de los procesadores EPYC la compañía tiene razones para estar contenta, ya que ha alcanzado una cuota total de más del 25% en el sector profesional, y viendo la situación en la que se encuentra el mercado a día de hoy está más que claro que seguirá mejorando ese porcentaje.

Está claro que la evolución de los procesadores AMD EPYC dependerá de lo que haga Intel, pero también de lo que haga la propia AMD. En este sentido, hay que reconocer que la compañía de Sunnyvale tiene una hoja de ruta muy interesante, y que las series EPYC Genoa, Bergamo y Genoa-X no se lo van a poner nada fácil a Intel.

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Autor: Isidro Ros